LOS POSTRES

Su atractiva presencia activa las glándulas gustativas y vence la tentación. El mal hace su oficio.


Una de las debilidades del ser humano a la hora de comer, es el dulce. La gama de sabores que componen esta familia de destructores de la salud es extensa. Las frutas, aportan sus esencias que amplían aún más dicha lista. El capítulo del azúcar lo podrá usted analizar en un corto tiempo cuando tenga la oportunidad de adquirir el segundo libro de LAI. Por lo pronto le puedo decir, que el dulce como representado por el llamado "postre", ejerce un gran efecto nocivo en nuestro organismo. Este como tal, (cualquier tipo de postre o productos de pastelería) causa, entre otras,  una de las circunstancias más nocivas en nuestro organismo y se trata de la peligrosa "acidez". Cuando el dulce llega a nuestro estómago, los movimientos peristálticos de dicho órgano, se hacen lentos, situación que agrava los procesos digestivos. Lo más preocupante de este terrorífico plato, es el hecho de consumirlo al final de un almuerzo o comida (el postre). El incremento de su peligrosidad de da porque un postre combinado con la carne, el arroz, el huevo, la sopa, la gaseosa, en fin todo lo que las personas consumen al medio día o en la noche, desencadena además de la acidez, la formación de toxinas, fermentaciones y todo lo que le hace mella a nuestros órganos vitales. Es de anotar que el páncreas sufre gravemente las consecuencias de este derrotero. Las glándulas endocrinas, aún más. Nuestras reservas de vitaminas del complejo “B” descienden peligrosamente. La gordura se ve favorecida en un incremento que desencadena trágicas circunstancias. Son más de 57 enfermedades que se proyectan deliberadamente. Este corto artículo espero, le llegue a su conciencia, porque hay más. Próximamente encontrará usted en estos artículos de LAI, informaciones más extensas que le pondrán a pensar seriamente sobre el consumo de los postres. Por lo pronto La alimentación Inteligente en voz de su autor Arturo Astudillo, le recomienda que nunca, pero nunca más, vuelva a consumir el tan peligroso platillo después de una comida principal. Si quiere y no se aguanta las ganas de una torta de chocolate con fresas o un cheese cake con los mil sabores o cualquier postre que contenga arequipe, dulce de mora, chocolate, crema chantilly etc, hágalo muy de vez en cuando y solo de ello, no combine estos dulces con nada. Sobra decirle que la gaseosa en dichos casos pasa al baúl de los recuerdos. Mucha suerte.Continuará…

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