GRUPOS SANGUÍNEOS Y ALIMENTACIÓN

Muchas enfermedades son causadas por el consumo a diario, de alimentos restringidos según el grupo sanguíneo. No lo haga más


Este tema tan controvertido por algunos, rechazado por otros y despreciado por muchos, tiene una importancia radical en el mantenimiento de una buena salud y la Alimentación inteligente lo contempla y acoge para reforzar  el buen trato que se le debe dar a nuestro organismo. Hay algunos puntos equidistantes entre el Doctor Adamo (autor de los grupos sanguíneos y la alimentación ) y La alimentación inteligente que más adelante dejaré en claro.


Por la falta de información al respecto, lo que ha sucedido por siempre, es la degradación de la salud, en una forma progresiva que ha llegado hasta el extremo, en el que se presentan enfermedades que ni la misma ciencia médica, ha podido explicar su origen. Más allá de ello, el gran investigador el Doctor Peter Adamo y su colaboradora la Doctora Catherine Whitney con todo su equipo de trabajo, han sentado las bases claramente, del porque es importante evitar los alimentos que de alguna u otra forma, le traen problemas a la persona según su grupo sanguíneo.


Son varios los motivos por lo cuales el grupo sanguíneo, no debe recibir en su alimentación ciertos productos. Es importante saber que existen 4 grupos sanguíneos: El grupo “O” que algunos autores y personas de dicen 0 (cero), el grupo “A”. el “B” y el “AB”. Debe quedar claro para empezar a asimilar estos principios de los grupos sanguíneos, que estos 4 grupos surgieron con base en la alimentación y no al contrario. La explicación es la siguiente. Los primeros seres vivientes por análisis realizados por investigadores que encontraron  con la prueba del carbono 14 que muchos pobladores tenían el tipo de sangre mencionado como “O”. Estas personas tenían una alimentación basada en la carne roja. Eran delgados, fuertes puesto que tenían que recorrer largas distancias para conseguir el alimento para sus familias,  y este alimento en una mayor proporción consista en carne. Cuando llego el desplazamiento a diferentes regiones en las que aparecieron otros tipos de productos de la agricultura como por ejemplo algunos cereales, surgió un nuevo tipo de sangre al que se le llama actualmente el grupo “A”, porque en este grupo apareció una proteína que no tenia el grupo “O”. Asi mismo sucedió a través de los milenios  y con la presencia de estos habitantes en otro tipo de regiones en las que habían nuevos productos o alimentos, surgió el grupo “B” que hace alusión a una nueva proteína que no estaba ni en el grupo “O” ni en el grupo ”A”. Lo mismo sucedió con la aparición del grupo “AB” que tiene las dos proteínas de los grupos “A” y “B”.


Yo le digo a las personas que no están en condiciones de asimilar estos principios, que crean a fe ciega lo de su grupo sanguíneo y los alimentos a evitar. Vale la pena de todas maneras, que lean con atención y claridad, cuales son las circunstancias que por comer alimentos restringidos para el grupo sanguíneo, ponen en riesgo la salud de la persona y en una situación muy peligrosa. ¿Se ha puesto usted a pensar, porque los hospitales, las EPS y/o entidades de salud están colmadas de clientes?. Y estos clientes no son personas sanas, lo contrario son personas enfermas que nunca se dieron cuenta  de que ahí iban a parar. Bueno, este es un comentario como para sentar bases sobre este cambio o toma de conciencia y empezar a comer correctamente con base en el grupo sanguíneo.


Volviendo a lo de los grupos sanguíneos el punto álgido de la problemática que ocasiona la enfermedad esta basado en varios principios. Entre ellos existen unas sustancias que en toxicología están clasificadas como toxinas. Su nombre es LECTINAS. La definición de las lectinas lógicamente toca los terrenos de la bioquímica, y gracias a las investigaciones científicas, su efecto en el organismo esta muy claramente estudiado y definido.  No sobra comentarlo, espero que lo comprenda y se trata de lo siguiente.


Las lectinas de los alimentos que  no son compatibles con nuestro grupo sanguíneo, actúan "aglutinando" elementos de nuestro cuerpo (células del estómago, hígado, cerebro, etc.) volviéndolos vulnerables a nuestro propio sistema inmunitario, que los identifica "erróneamente" como ajenos e indeseables, procediendo a su destrucción y originándonos un problema de salud.


Ya se que con esta descripción usted quedo como desorientado. Es muy importante comprender y quedar totalmente prevenido sobre esta situación tan peligrosa.


Explicando desde otra óptica el peligro de las “lectinas”, el Doctor D´Adamo experto en el tema informa que las lectinas incompatibles con determinado grupo sanguíneo, que se encuentran en los alimentos y que las personas consumen (por desconocimiento) por muchos años, más aún, varios alimentos simultáneamente con lectinas incompatibles al grupo sanguíneo, todos los días y todos los años de su vida, traen consecuencias con efectos dañinos y que menciono a continuación. Quiero advertir que si con esta información que usted va a recibir, no se pone serio (a) y elimina de su alimentación los alimentos que van en contra de su grupo sanguíneo, aténgase a las consecuencias que solo usted va a padecer.


Las lectinas incompatibles con el grupo sanguíneo y que están en los alimentos que toda la gente consume a diario puede causar:


1)    Atraso en la liberación de hormonas digestivas.


2)    Formación de toxinas que atacan el sistema digestivo causando graves daños, inclusive a otros órganos.


3)    Efectos similares a las alergias, de manera que la persona empieza a presentar intolerancia a alimentos que podría asimilar bien.


4)    Crecimiento innatural de órganos. La descripción científica de este hecho lo explica el Doctor D¨Adamo diciendo: Las lectinas incompatibles y relacionadas con dicho efecto, ocasionan la liberación de “poliaminas” que activan estimulantes del crecimiento.


Claro mi querido lector (ora) que usted lee esta descripción y queda en las nubes. Pero la pongo como testimonio de un hecho que es muy peligroso.


5)    Bloquean hormonas digestivas. Como podrá usted observar, se vuelve a mencionar el tan agobiado y maltratado “sistema digestivo”, como le parece. Para que le quede claro este temita la información continua asi:


Algunas Lectinas como por ejemplo la del “trigo” (del cual hablaremos más adelante) tienen una influencia muy peligrosa y negativa sobre la hormona “colecistoquinina” (CCK), ligándose a ella y afectando su eficiencia. Resulta que esta hormona estimula la producción de enzimas digestivas.


No se necesita ser un experto para comprender el problema que le causa a la digestión la presencia de un alimento como el trigo, en los desastrosos hábitos alimenticios del planeta tierra.


CCK esta en el cerebro en proporciones importantes y es responsable en el sentimiento del apetito. ¿Mi querido lector (ora) si sabe para donde vamos con este detalle del cerebro? Pues que las Lectinas afectan el apetito. Cuando la CCK esta retrasada en su función, la persona tiene más apetito, un hambre devoradora que muchos califican como “ansiedad”, ansiedad de comer y claro, la gordura hace presencia,


6)    Provocan enfermedades auto inmunes. Carambas esto si que se pone grave. Consulte usted en Internet el término “enfermedades auto inmunes” y verá lo que le pasa a muchísimas personas que van derechito con su calvario al más allá y lo peor, no muy pronto, esto quiere decir que van a sufrir bastante y por un tiempo considerable.


7)    El anticuerpo formado con la artritis reumatoidea es activado por la Lectina del trigo. Texto mencionado en el libro del Doctor D´Adamo “vivir justamente", página 90.


8)    Dañan las mucosas del intestino delgado: Las pequeñas vellosidades del intestino delgado se ven afectadas por las Lectinas de las leguminosas.


9)    Las Lectinas incompatibles con el grupo sanguíneo aumentan la permeabilidad del intestino, provocando el paso de más proteínas, situación bastante inconveniente. Esto conlleva a incompatibilidades alimentarias que se traducen en alergias y vulnerabilidad a proteínas.


10)  Impiden la absorción de nutrientes por el estómago y el intestino, afectando el metabolismo y sus funciones.


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